Sin embargo, existió omisión por parte de las autoridades educativas federales, entre ellas la directora Regional de Servicios Educativos Centro de la SEP y el supervisor de la Zona Escolar Siete.

El amparo ordena que se continúe asignando a una persona (mujer) del plantel para que proteja a la menor, de manera discreta, y vigile los espacios comunes de encuentro de la menor con sus compañeros, es decir, durante las entradas, cambios de clase, recreos y almuerzos, a fin de evitar el acoso escolar.

“Escuchar a la menor, a fin de que se exprese sobre las medidas que se han tomado, y si es su deseo cambiar de grupo o si han subsistido las agresiones a su persona e indique qué otras medidas puedan dictarse para que se sienta protegida y en confianza en el centro escolar”.

Y que las autoridades responsables informen mensualmente al representante especial de la menor de las medidas que se sigan adoptando para salvaguardar la integridad de la niña en el centro de estudios durante todo el año escolar.

Claves

“Acciones concretas”

  • La Comisión por la Defensa de la Niñez en el DF y la creación de la Defensoría del Menor serían acciones concretas para atender a los niños, más allá de declaraciones o cortes de listón de obras de dudosa relevancia, dijo la asambleísta Polimnia Romana.
  • En conferencia de prensa, la diputada local y promotora de esas instancias en la capital del país lamentó que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal haya frenado la aprobación de leyes en defensa del menor, por cuestiones presupuestales.
  • Las acciones en beneficio del menor, explicó, deben responder a obligaciones constitucionales y legales y no morales.